Ética

¿Qué es la ética?

La ética (o filosofía moral) se ocupa de las cuestiones de cómo debe actuar la gente, y de la búsqueda de una definición de la conducta correcta (identificada como la que causa el mayor bien) y de la buena vida (en el sentido de una vida que vale la pena vivir o una vida que es satisfactoria o feliz).

La palabra «ética» se deriva del griego «ethos» (que significa «costumbre» o «hábito»). La ética difiere de la moral y la moralidad en que la ética denota la teoría de la acción correcta y el bien mayor, mientras que la moral indica su práctica. La ética no se limita a actos específicos y códigos morales definidos, sino que abarca el conjunto de ideales morales y comportamientos, la filosofía de vida de una persona (o Weltanschauung).

Hace preguntas como «¿Cómo debe actuar la gente?» (Ética normativa o prescriptiva), «¿Qué cree la gente que es correcto?» (Ética descriptiva), «¿Cómo tomamos el conocimiento moral y lo ponemos en práctica?» (Ética Aplicada), y «¿Qué significa ‘correcto’?» (Meta-ética). Véase más abajo un análisis más detallado de estas categorías.

Ramas de la ética

Bajo el título de Ética, las principales doctrinas o teorías incluyen:

Altruismo
Ascetismo
Cognitivismo
Consecuencialismo
Cinismo
Deontología
Egoísmo
Epicureísmo
Naturalismo ético
Subjetivismo ético
Eudaimonismo
Hedonismo
Humanismo
Individualismo
Absolutismo Moral
Antirrealismo Moral
Nihilismo Moral
Realismo Moral
Relativismo Moral
Escepticismo Moral
Universalismo Moral
Utilitarismo
Virtud

Ética de la Antigua Grecia

Sócrates, como se registra en los diálogos de Platón, es considerado habitualmente como el padre de la ética occidental. Afirmó que la gente hará naturalmente lo que es bueno siempre que sepa lo que es correcto, y que las acciones malvadas o malas son puramente el resultado de la ignorancia: «Sólo hay un bien, el conocimiento, y un mal, la ignorancia». Equiparó el conocimiento y la sabiduría con la conciencia de sí mismo (lo que significa ser consciente de todos los hechos relevantes para la existencia de una persona) y la virtud y la felicidad. Así que, en esencia, consideraba que el autoconocimiento y la autoconsciencia eran el bien esencial, porque la persona verdaderamente sabia (es decir, autoconsciente) sabrá lo que es correcto, hará lo que es bueno y, por lo tanto, será feliz.

Según Aristóteles, «la naturaleza no hace nada en vano», por lo que sólo cuando una persona actúa de acuerdo con su naturaleza y por lo tanto realiza su pleno potencial, hará el bien y por lo tanto estará contenta en la vida. Sostenía que la autorrealización (la conciencia de la propia naturaleza y el desarrollo de los propios talentos) es el camino más seguro hacia la felicidad, que es el objetivo final, siendo todas las demás cosas (como la vida cívica o la riqueza) meramente medios para un fin. Alentó la moderación en todas las cosas, siendo los extremos degradados e inmorales, (por ejemplo, el coraje es la virtud moderada entre los extremos de la cobardía y la imprudencia), y sostuvo que el Hombre no debe simplemente vivir, sino vivir bien con una conducta regida por la virtud moderada. La virtud, para Aristóteles, denota hacer lo correcto a la persona correcta en el momento correcto, en la medida adecuada, de la manera correcta y por la razón correcta – algo de alto nivel.

El cinismo es una antigua doctrina ejemplificada por el filósofo griego Diógenes de Sinope, que vivió en una bañera en las calles de Atenas. Enseñó que una vida vivida de acuerdo con la naturaleza era mejor que una que se ajustaba a las convenciones, y que una vida simple es esencial para la virtud y la felicidad. Como maestro de moral, Diógenes enfatizó el desapego de muchas de esas cosas convencionalmente consideradas «buenas».

El hedonismo plantea que la ética principal es maximizar el placer y minimizar el dolor. Esto puede ir desde los que abogan por la autogratificación sin importar el dolor y el gasto para los demás y sin pensar en el futuro (Hedonismo Cirenaico), hasta los que creen que la búsqueda más ética maximiza el placer y la felicidad para la mayoría de las personas. En algún lugar en medio de este continuo, el epicuretismo observó que la indulgencia indiscriminada a veces tiene consecuencias negativas, como el dolor y el miedo, que deben evitarse.

El filósofo estoico Epicteto postuló que el mayor bien era la satisfacción, la serenidad y la paz mental, lo que se puede lograr mediante el autodominio sobre los propios deseos y emociones, y la libertad de los apegos materiales. En particular, el sexo y el deseo sexual deben evitarse como la mayor amenaza para la integridad y el equilibrio de la mente de un hombre. Según Epicteto, los problemas difíciles de la vida no deben ser evitados, sino que deben ser considerados como ejercicios espirituales necesarios para la salud del espíritu.

Pirro, la figura fundadora del Escepticismo Pirrónico, enseñó que uno no puede decidir racionalmente entre lo que es bueno y lo que es malo aunque, en general, el interés propio es el motivo principal del comportamiento humano, y no se inclinaba a confiar en la sinceridad, la virtud o el altruismo como motivaciones.

El humanismo, con su énfasis en la dignidad y el valor de todas las personas y su capacidad para determinar el bien y el mal apelando únicamente a las cualidades humanas universales (especialmente la racionalidad), puede remontarse a Tales, Xenófanes de Colofón (570 – 480 a.C.), Anaxágoras, Pericles (c. 495 – 429 a.C.), Protágoras, Demócrito y el historiador Tucídides (c. 460 – 375 a.C.). Todos estos primeros pensadores griegos fueron fundamentales para el alejamiento de una moralidad espiritual basada en lo sobrenatural, y el desarrollo de un libre pensamiento más humanista (el punto de vista de que las creencias deben formarse sobre la base de la ciencia y la lógica, y no estar influenciadas por la emoción, la autoridad, la tradición o el dogma).

Ética normativa

La Ética Normativa (o Ética Prescriptiva) es la rama de la ética que se ocupa de establecer cómo deben o deberían ser las cosas, cómo valorarlas, qué cosas son buenas o malas y qué acciones son correctas o incorrectas. Intenta desarrollar un conjunto de normas que rigen la conducta humana, o un conjunto de normas para la acción.

Meta-ética

La meta-ética se ocupa principalmente del significado de los juicios éticos, y trata de comprender la naturaleza de las propiedades, declaraciones, actitudes y juicios éticos y cómo pueden ser apoyados o defendidos. Una teoría metaética, a diferencia de una teoría ética normativa (véase más adelante), no trata de evaluar opciones específicas como mejores, peores, buenas, malas o malas; más bien trata de definir el significado y la naturaleza esenciales del problema que se está discutiendo. Se ocupa de cuestiones de segundo orden, específicamente la semántica, la epistemología y la ontología de la ética.

Los principales puntos de vista meta-éticos se dividen comúnmente en dos campos: Realismo Moral y Antirrealismo Moral:

Ética descriptiva

La Ética Descriptiva es un enfoque de la ética sin valores que examina la ética desde la perspectiva de las observaciones de las elecciones reales realizadas por los agentes morales en la práctica. Es el estudio de las creencias de la gente sobre la moralidad, e implica la existencia, más que la prescripción explícita, de teorías de valor o de conducta. No está diseñado para orientar a las personas en la toma de decisiones morales, ni para evaluar el carácter razonable de las normas morales.

Es más probable que la investiguen quienes trabajan en los campos de la biología evolutiva, la psicología, la sociología, la historia o la antropología, aunque la información procedente de la ética descriptiva también se utiliza en los argumentos filosóficos.

La Ética Descriptiva se denomina a veces Ética Comparada porque muchas actividades pueden implicar la comparación de sistemas éticos: comparar la ética del pasado con la del presente; comparar la ética de una sociedad con otra; y comparar la ética que las personas afirman seguir con las reglas de conducta reales que sí describen sus acciones.

Ética aplicada

La Ética Aplicada es una disciplina de la filosofía que intenta aplicar la teoría ética a situaciones de la vida real. Los enfoques éticos estrictos y basados en principios suelen dar lugar a soluciones a problemas específicos que no son universalmente aceptables o que son imposibles de aplicar. La Ética Aplicada está mucho más dispuesta a incluir en sus deliberaciones los conocimientos de la psicología, la sociología y otras esferas de conocimiento pertinentes. Se utiliza para determinar la política pública.

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