Filosofía clásica

La filosofía realmente despegó, sin embargo, con Sócrates y Platón en los siglos V – IV a.C. (a menudo referido como el período clásico o socrático de la filosofía). A diferencia de la mayoría de los filósofos presocráticos antes que él, Sócrates se preocupaba más por cómo debía comportarse la gente, y así fue quizás el primer gran filósofo de la Ética. Desarrolló un sistema de razonamiento crítico para averiguar cómo vivir correctamente y para diferenciar entre el bien y el mal. Su sistema, a veces conocido como el Método Socrático, consistía en dividir los problemas en una serie de preguntas, cuyas respuestas destilarían gradualmente una solución. Aunque se cuidaba de afirmar que no tenía todas las respuestas por sí mismo, sus constantes cuestionamientos le crearon muchos enemigos entre las autoridades de Atenas que finalmente le hicieron morir.

El propio Sócrates nunca escribió nada, y lo que sabemos de sus puntos de vista proviene de los «Diálogos» de su estudiante Platón, quizás el filósofo más conocido, más estudiado y más influyente de todos los tiempos. En sus escritos, Platón mezcló la Ética, la Metafísica, la Filosofía Política y la Epistemología (la teoría del conocimiento y cómo podemos adquirirlo) en una filosofía interconectada y sistemática. Proporcionó la primera oposición real al materialismo de los presocráticos y desarrolló doctrinas como el realismo platónico, el esencialismo y el idealismo, incluida su importante y famosa teoría de las formas y los universales (creía que el mundo que percibimos a nuestro alrededor está compuesto por meras representaciones o instancias de las formas ideales puras, que tenían su propia existencia en otro lugar, una idea conocida como realismo platónico). Platón creía que la virtud era un tipo de conocimiento (el conocimiento del bien y del mal) que necesitamos para alcanzar el bien último, que es el objetivo de todos los deseos y acciones humanas (una teoría conocida como Eudaimonismo). La Filosofía Política de Platón se desarrolló principalmente en su famosa «República», donde describe una sociedad ideal (aunque bastante sombría y antidemocrática) compuesta por Obreros y Guerreros, gobernada por sabios Reyes Filósofos.

El tercero en el trío principal de filósofos clásicos fue el estudiante de Platón, Aristóteles. Creó un sistema de filosofía aún más completo que el de Platón, que abarcaba la Ética, la Estética, la Política, la Metafísica, la Lógica y la ciencia, y su obra influyó en casi todo el pensamiento filosófico posterior, especialmente en el período medieval. El sistema de Lógica deductiva de Aristóteles, con su énfasis en el silogismo (donde una conclusión, o síntesis, se infiere de otras dos premisas, la tesis y la antítesis), siguió siendo la forma dominante de Lógica hasta el siglo XIX. A diferencia de Platón, Aristóteles sostenía que la Forma y la Materia eran inseparables, y no podían existir separadas una de otra. Aunque él también creía en una especie de Eudaimonismo, Aristóteles se dio cuenta de que la Ética es un concepto complejo y que no siempre podemos controlar nuestro propio entorno moral. Pensaba que la felicidad podía alcanzarse mejor viviendo una vida equilibrada y evitando los excesos persiguiendo una media de oro en todo (similar a su fórmula para la estabilidad política a través de la dirección de un curso medio entre la tiranía y la democracia).